Archive for April 21st, 2008
El hoy
Hoy es lunes y tu estas en el trabajo y yo aqui en el mio extrañandote tanto.
Ayer, ayer me di cuenta de todo lo qe me amas y sobre todo me di cuenta de cuanto te amo.
Ayer, regresaste cuando era mas que obvio que no debías.
Ayer, me perdonaste por lastimarte como lo hago.
Ayer, me consentiste y me amaste a pesar de que no lo merecía.
Por que ayer no merecía que me amaras, no merecía que me abrazaras, me besaras, me vieras… me perdonaras.
Pero lo hiciste, por eso hoy, te amo.
por eso hoy te extraño.
por eso hoy te valoro.
por eso hoy te respeto y espero que todos los días sean como hoy.
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Julio Cortázar : Después de las fiestas
Y cuando todo el mundo se iba
y nos quedábamos los dos
entre vasos vacíos y ceniceros sucios,
Qué hermoso era saber que estabas
ahí como un remanso,
sola conmigo al borde de la noche,
y que durabas, eras más que el tiempo,
Eras la que no se iba
porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día,
juntos, riendo, despeinados.
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Jaime Sabines : Te quiero a las 10 de la mañana
Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a
las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo,
a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las
tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes,
me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo
para mí.
Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que
estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla
y tu vientre, que mis, manos me convencen de ello, y que no
hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor
que tu cuerpo. Tú vienes toda entera a mi encuentro,
y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios,
hasta que yo digo que tengo hambre o sueño.
Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay
días también, hay horas, en que no te conozco, en que me
eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres,
me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no
piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría
quererte menos que yo, amor mío?
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